Superposición del sitio

Empresa

Considero que la vida es por encima de todo una Xperiencia única e irrepetible, una especie de fiesta a la que la casualidad no ha sido invitada. Tal vez por eso, siento que tampoco es casual el hecho de que la empresa en general y especialmente la familiar, estén en mi corazón y mi ADN.

Recuerdo que desde niña me ha gustado aprender, indagar, descubrir, investigar e integrar hasta que las piezas del puzzle encajaban fácil y armoniosamente. Y así es como también he ido orientando mi actividad en la empresa.

Procedo de familia empresaria por parte de madre, cuarta generación, y si bien mi actividad profesional se ha desarrollado en empresas ajenas a mi familia, es muy posible que esta circunstancia fuera una de las primeras piezas del puzzle.

Ahora bien, la que siento como pieza clave fue mi tercera Xperiencia profesional, de aproximadamente quince años, trabajando en una empresa familiar como mano derecha de su propietario; al tiempo que me formaba en todas aquellas herramientas de desarrollo personal y profesional que iba experimentando en mi viaje interior y de las que iba comprobando su eficacia.

Ser y sentirte parte, vivir desde dentro y recorrer el camino desde una empresa familiar con una pequeña estructura organizativa y un humilde taller, hasta alcanzar una estructura de casi 230 trabajadores, con la fábrica, el sistema productivo y la tecnología más puntera en su sector, y que en un momento de su camino fue participada por un fondo, me regaló una Xperiencia y aprendizajes que agradezco profundamente.

Esta Xperiencia, mucho más allá que un trabajo, fue una de esas sincronicidades no casuales de las que hablaba al inicio de esta sección. La que me hizo desembarcar en la empresa, especialmente familiar, facilitando y acompañando a las familias empresarias, tanto en la profesionalización de su empresa, como en la mejora de las relaciones familiares y en el área del desarrollo profesional y directivo.

Si bien, he colaborado y colaboro con empresas no familiares de forma muy satisfactoria, en la empresa familiar me siento como en casa. Lo viví y disfruté en equipo y ahora, aunque lo haga como profesional independiente, me sigue embargando una bonita sensación de equipo en todos y cada uno de los proyectos empresariales en los que participo.

El mundo en su totalidad está constituido por sistemas y los sistemas necesitan de un orden muy concreto para su correcto funcionamiento y máximo potencial.

Una pareja, una familia, una empresa, un grupo de amigos, un equipo deportivo, etc.; todos ellos son sistemas y la empresa familiar en general carece de este conocimiento y sobre todo de su puesta en práctica. Aquí es dónde entro con Xperiencia C-ARE, para facilitar y acompañar al empresario en la admirable y difícil tarea de liderarse, para poder liderar tanto a su empresa como a su familia. Ambos sistemas, familia y empresa, con sus correspondientes dinámicas inconscientes y, por tanto, sutiles, complejas y apasionantes.

Con humildad, sin ánimo de convencer y si de aportar, afirmo con convencimiento que todo empresario y más, en el caso de empresario familiar, necesita a su lado un profesional que le asesore y acompañe sistémica, emocional y mentalmente hablando. Hacerlo me hace feliz y me conecta con mi propósito.

Con amor. Ana